La Torre

Este Arcano presagia desdicha, decepción, desgracia y ruina, el mal que anuncia adopta la forma de desgracia súbita e imprevista sea que salga al derecho o al revés. Hay que ser muy cauto en su lectura, ya que puede anular a otras cartas buenas que salgan en la misma tirada. Cuando hacemos mal a sabiendas, ponemos en marcha una serie de causas y efectos, la causa es lo que hacemos realmente, el efecto es lo que podríamos obtener mediante la acción cometida.

Lo que se obtiene de modo ilícito tiene otro efecto ya que lo que más valoremos nos será quitado, la magnitu de esa pérdida se juzgará según la magnitud del agravio que hayamos cometido a sabiendas.

Representa la retribución divina, la mano de Dios y golpea sin aviso previo, como un rayo que surge de la nada. Simboliza la Torre de Babel erigida por el Rey NIMROD el cual en su vanidad (y la vanidad se relaciona con la destrucción producida por la Torre), Nimrod pensó que podría construir una torre que llegara hasta los cielos, para poder disparar una flecha hacia el Sol... el ojo del mismo Dios. El Sol representa la ambición que unida con el orgullo inusto (vanidad), provoca la ira de Dios.

Los planes de la especie humana cuando son malos, presuntuosos y egoistas, pueden resultar fulminados por un relámpago invisible y terminar en ruinas. Cuando una persona llega a esa etapa de evolución en la que la ayuda material de amigos y parientes o la posesión de dinero o comodidades, se combinan para poner fin a la lucha del alma para ascender, entonces tales cosas se eliminan de un plumazo, es ahí cuando la persona se ve obligada a luchar a pensar por sí misma.

Aunque esa persona pueda llegar a tocar fondo en lo material, en determinado momento vuelve a la superficie y así sobreviene un mayor crecimiento espiritual y, como consecuencia, la obtención de poderes ocultos. Es recién entonces que el hombre encuentra dentro de sí mismo la capacidad necesaria para triunfar sobre lo peor de la vida y, se da cuenta de que nunca deberá obsesionarse por el miedo acerca de lo que pueda ocurrir. Con el tiempo la Torre lo libera del miedo y al no tenerlo las huestes de la oscuridad ya no tienen poder sobre el hombre.

Cuando en nuestra vida encontramos aflicciones representadas por las cartas nº 15 y nº 16 y nos sobreponemos a ellas, hemos aprobado dos importantes exámenes y nos hemos convertido en iniciados del templo de la vida, adeptos de menor categoría a los que se les permita esgrimir la espada del poder y de la verdad. Hemos aprendido a utilizar el poder que hay en nuestro interior para superar los obstáculos y el mal.

La Torre representa al hombre, sus logros, sus posesiones y su ubicación social ante el mundo y su propia alma. Todo lo anterior se puede destruir con un solo masazo, menos el alma, que debe alzarse como el Ave Fenix, de entre las cenizas de la aniquilación de la vida. Ser más fuerte y mejor, como resultado de las aflicciones que afrontó y reconstruir la vida, la profesión y todo lo demás. Así, después de no haber quedado piedra sobre piedra de la estructura de la vida, debe iniciarse la reconstrucción con la ayuda de la inspiración y de los auxilios ocultos y espirituales tal como lo simboliza el Arcano nº 7 El Carro. Peor si el Iniciado presenta deficiencias en su comprensión basica, si no logra aprender las lecciones de la vida, esta reconstrucción no tiene lugar. Entonces ese aprendiz entra en conflicto con las leyes de lo oculto. La Torre utiliza las debilidades de cada persona para destruirla, esta es la dolorosa prueba a que somete la carta nº 16.

Uno tiene que enfrentarse con sus propias flaquezas y vencerlas o ser vencido por ellas, si ocurre esto último uno se encontrará disminuido, pero quienes no aceptan el fracaso, se yerguen desde las profundidades y se remontan a las alturas para poder así reconstruir su vida de nuevo, aqui cuentan con la ayuda de El Carro, es la ayuda que viene desde lo alto, la inspiración oculta y el sendero que conduce al Sol.

Marte rige a este arcano, nos habla de energía, acción errática, cambio abrupto, fuerza excesiva, ira, irritación, guerra, energía sexual, permanente confianza en sí mismo. Hay una gran diferencia entre el Ares griego que era la fuerza bruta y el Marte romano el que también era considerado el dios de la guerra pero que gozaba de mucha más estima que el romano, el que rige este Arcano está más relacionado con la figura del Ares griego aunque se la denomine con el nombre de Marte.

Es además la falta de integración con los aspectos emotivos del yo y lo espiritual y mental. Cuando este arcano sale al derecho, habla de catástrofe, pertubación repentina e imprevista, relación que se termina, divorcio, fracasos en negocios o carrera, pérdidas en finanzas.

Según algunas interpretaciones su posición invertida atenuaría sus efectos negativos, los cuales serían menos graves y ocasionados por uno mismo. Otros nombres con los que se lo conoce a este Arcano son El Desmoronamiento y La Maison de Dieu.

La corona en la parte superior de la torre se relaciona con KETHER, el sephirot del Árbol de la Vida, que es la primera esfera de la conciencia. Esta carta indica la separación entre el espíritu y la materia. Según otras versiones, el rey que manda a construir la torre es el Rey Salomón. El arquitecto se llama HIRAM ABBIFF, este es asesinado por nueve maestros constructores. El nueve es un número simbólico que significa la violencia en su fase negativa y el espíritu en su fase positiva, representa la muerte de la carne y la resurrección del espíritu.

En Oriente representa al dios SHIVA (India) que es un dios constructor y destructor.

Según la psicologia jungiana nos va mal porque tenemos un dios del amor y no otro del mal, para poder incorporar así lo malo que también es necesario. En la Sociología del Tarot se habla de que en la higiene humana también está incluida la destrucción, es la unión del 1 + 6 = 7 que es el Universo todo.

Se dice también que es la carta de JOB y algunos tarotistas la relacionan con Pluton debido a que este planeta tiene características destructoras y regeneradoras.