La Justicia

Este arcano revela a la Justicia como un equilibrio de fuerzas conocidas como de Causa y Efecto. Se la conoce también con el nombre de El Ajuste.

Cuando en nuestra vida personal padecemos lo que parece ser una injusticia, lo que realmente estamos padeciendo son los efectos de una causa que nosotros mismos provocamos. Los efectos derivados de una causa pueden retrasarse y ello hace parecer que existe injusticia, por eso cuando nos llegan tienen el efecto de una sacudida.

A menudo sufrimos tan tarde el efecto de nuestras acciones, que hemos olvidado la causa desencadenante.

Cuando la balanza de la Justicia recobra su equilibrio, cosechamos lo que hemos sembrado. La ley del equilibrio se cumple aún a través de perfectos desconocidos, no de quien le hicimos el mal.

Cuando los Dioses dictan sentencia sobre nosotros, no lo hacen sobre nuestros actos, sino sobre los motivos que inspiraron esos actos.

Esta Carta significa que la Iniciación tiene lugar cuando por primera vez aprendemos a vernos tal cual como realmente somos y a juzgarnos con imparcialidad, sin autojustificaciones porque únicamente, cuando nosotros hos hayamos juzgado, podremos darnos cuenta que no sabemos lo suficiente como condenar a los demás.

A cambio de eso nos permite ponernos en el lugar del acusado, para ver que sus limitaciones son en gran medida, las mismas que las nuestras y, de ese modo poderlo entender y sentir la comprensión que querríaos para nosotros, a esa comprensión se la conoce como Compasión, por eso en esta carta figura de la Justicia aparece invariablemente como mujer, pues la compasión es una mujer o tiene rasgos distintivos femeninos.

Los egipcios la llamaban a esta carta La Balanza de MAAT y representaba a un alma a la que se la estaba juzgando en la Sala de AMENTI, averno egipcio al que iban las almas después de la muerte. El alma se ponía en un platillo y se pesaba en relación con la pluma de la verdad, en tanto que Toht el Dios con cabeza de IBIS, registrador de los actos y  vidas de los hombres, permanecía a un lado con sus registros. Esta balanza se usaba en otras oportunidades, según para el lado que se inclinara la balanza, la persona pasaría por un período de fortuna o de desdicha.

Toht no solo registraba la acción en si, sino la cadena de acontecimientos que esa acción generaba, porque una mala acción puede ejercer su efecto sobre vidas inocentes, aparentemente inconexas con el perpretador originario y, aún así el culpable que pone en marcha tales causas y efectos, algún día tiene que sufrir el castigo por la totalidad de lo acaecido. 

Cuando el castigo no se recibió en esta vida, la justicia es rigurosa y el Karma (deuda) que se ha de pagar en la otra vida es por cierto oneroso.

Cuando esta carta aparece en una tirada siempre es señal de que el consultante está a punto de recibir justicia y que será un juicio proveniente del cielo. Si las cartas que apoyan al nº 8 son buenas el juicio será favorable y adverso si las acompañantes son de mal agüero.

Si el juicio no es favorable al consultante, significa que necesita Compasión, y esta sobrevendrá si este acepta el veredicto, decide enfrentarse a la situación, aprende a hacerlo y comienza a fojas cero. La compasión se halla detrás de la Justicia.

Este Arcano regido por el signo de Libra, signo que representa el deseo de unirse y relacionarse con los demás, de conseguir el orden social y el equilibrio en todas las cosas. Señala tratados, la formación de sociedades, matrimonio, transacciones, es además la reivindicación de la verdad. Es indicador de equilibrio, armonía, paz, gracia, amor, simpatía, imparcialidad, tacto, diplomacia, igualdad, justicia, cortesía, sentido artístico.

Es el alcanzar el equilibrio y la armonía internas después de tiempos de aflicción.

Cuando este Arcano nos sale al revés nos estaría hablando de falta de equilibrio y de integridad, de decisiones equivocadas, de injusticia, así como también de decisiones desfavorables en una cuestión jurídica.