El Diablo

El nombre más adecuado para definir lo que esta carta representa sería el de Tentación, porque muchos de los males que afronta la especie humana son originarios por tentaciones de un tipo o de otro.

Cuando esta carta aparece en una tirada debe considerársela como una advertencia, ya que el consultante puede convertirse en victima de una avasalladora tentación y si no logra resistirse a ella vendrán una serie de males.

Cuando esta carta aparece invertida significa que dicha tentación llegará con un poder tan vasto y maligno que es posible que el consultante tenga pocas posibilidades de resistirse.

El Diablo trabaja sobre las debilidades de la especie humana, ello implica la tentación, se nos tienta con aquello que más anhelamos y por eso resulta muy difícil que nos podamos resistir.

En el diseño de este Arcano vemos a un hombre y a una mujer, que son las dos caras de nuestra naturaleza, que están encadenadas a la figura de El Diablo, egrilladas por sus toscos deseos materiales, desnudas y desarmadas.

Los cuernos que tiene la figura significan poder y fuerza mal empleados en la magia negra, mientras que la estrella de cinco puntas invertida simboliza el pensamiento erróneo.

El Diablo son los poderes negativos de la psiquis, la sombra que hay en cada uno de nosotros, recibe el nombre de Guardián del Umbral, el cuidador de las puertas que dan al conocimiento superior, cuando a los seres no les corresponde acceder a este sitio, este Guardián del Umbral los desvía a un sitio llamado Kama Manas el cual es ilusorio y falso. Los egipcios adoraban al Diablo con el nombre de SET y no lo veían como símbolo del mal, solo al lado negativo de SET al que llamaban TIFON el cual era considerado destructor.

El símbolo de este Arcano corresponde a TIFON, el elemento negativo y destructor que mora en todos los seres vivos. Las tentaciones implícitas en esta carta, así como sus posibles consecuencias, son tan malignas que poco se puede decir a favor de este Arcano.

Advierte ante todo contra las terribles consecuencias de no poder resistir las tentaciones de la carne, pues en ciertas ocasiones el deseo sexual, puede ser tan fuerte que convierta a la víctima en un tonto que se autodestruye, incapaz de resistir la tentación, aunque ello lo lleve a su propia ruina.

Este Arcano Mayor representa la Kundalini, el fuego de la serpiente, se dice que este fuego se relaciona con el fluido espinal que al ascender alimenta al cerebro y da como resultado gran actividad mental, inspiración y muchas veces hasta un destello de genialidad. Pero cuando el fuego de la serpiente se invierte o fluye hacia abajo, azuza los apetitos sexuales hasta tal grado que puede desequilibrar mentalmente a una persona durante un tiempo. La gente que se encuentra en tal condición, piensa solo con su sexo, por así decirlo, en vez de hacerlo con el cerebro. La Kundalini invertida es la verdadera tentación del demonio.

Las tentaciones descontroladas no solo comprenden la lujuria carnal, sino cualquier exceso o avidez avasalladora o cualquier tentación material poderosa.

No obstante y por fortuna, es raro que se origine el fuego de la serpiente, pocos de nosotros llegamos alguna vez a toparnos con el mal absoluto, aún cuando todos lo hemos conocido en diversas formas menores.

El hombre debe tener algo contra lo cual luchar, debe enfrentar males y tentaciones a los que debe superar para poder desarrollar a pleno sus facultades. Si no combate al mal en el plano correcto, el mental, tendrá que lidiar, en el propio plano físico y, eso puede desembocar en guerras, opresión, diversas formas de tiranía y en enfermedades físicas. Por eso es que el mal debe existir en el mundo si es que la humanidad ha de evolucionar y cada persona tiene que aprender a dominar su demonio particular, si es que busca desarrollar su espíritu.

El Diablo y sus aliados no son todopoderosos, solo tiene pode supremo sobre aquellos que les temen, por lo tanto el Diablo y sus huestes son parte necesaria del esquema oculto de las cosas, el Mal es el Bien extraviao, un poder tremendo bajo control equivocado, por ello es que se hace referencia al Diablo llamándolo Señor del Desgobierno, es el Señor del Error.

La Carta nº 15 realmente es la ignorancia, la fatuidad y la codicia de la especia humana.

El Diablo es una advertencia y aparece cuando nos encontramos en una encrucijada de la vida y es aquí cuando cada persona tiene que decidir cual es su camino correcto.

Esta carta está regida por el signo de Capricornio, nos indica materialidad, criterio, condenación, ambición, paciencia, dignidad, mundanía, reconocimiento externo del éxito, karma, restricción, limitación, desaliento.

Representa el deseo de crear el orden donde impera el caos,de someterse a la disciplina, de volverse a la autodisciplina.

El Diablo implica fuerzas ocultas en acción, es la necesidad de transmutar los aspectos inferiores del ser, en energías útiles. En una tirada puede indicar excesos de todo tipo, alcohol, sexo, droga.

Cuando este Arcano sale en un tirada al derecho puede significar un excesivo énfasis del poder material y de los placeres físicos, es la avidez por el dinero y el poder. Es también el vivir bajo el miedo, la tiranía y el cautiverio. Nos habla de precaución en asuntos personales y profesionales, son las fuerzas destructoras, la violencia y las influencias malignas.