La homosexualidad

Ser homosexual antes era considerado una enfermedad. Dedos que señalan. Sensación de aislamiento. Sorpresa por ser diferente. Y tu amiga mayor que te dice: "Prefiero que seas homosexual a ladrón".
¡¡¡Qué ladrón ni que ocho cuartos!!! Comparaciones vanas.
Es homosexual el que nació con una disposición diferente a la mayoría. Y no se considera ni siquiera una enfermedad...
Enfermos son los que señalan y juzgan al homosexual. Incluso me siento mal diciendo la palabra homosexual, gay o "trolo", como se dice en Argentina. Porque no tengo por qué definir a una persona por su forma de elección sexual. Me siento rotulando a una persona que tiene derecho a vivir su vida como pueda y quiera.
Prejuicios de un mundo que juzga a los diferentes, condenados al aislamiento y la incomprensión...
Las personas no se hacen cargo de sus propias dificultades y utilizan a los que son diferentes para inferiorizarlo y así sentirse mejor.
Le dices gay en forma despectiva a ese pobre muchacho bueno y solidario con los demás. Mientras dejas a tu mujer con cinco hijos y te vas con una jovencita.
La vida del gay, de por sí no tendrá las mismas características que las otras. No podrá formar familia ni tener hijos. No puede entrar en los hoteles alojamiento ni besarse tranquilo en las plazas. No puede hacer fiesta de compromiso y ver a sus hijos crecer... ¿No es suficiente?
¿Qué tiene un homosexual de diferente a un heterosexual?
Es diferente si nos encontramos con la perversión, pero eso no es sólo propio de los homosexuales. En el libro "Recuerdas a Alicia", una profesora de gimnasia, lesbiana, seduce a una alumna. Pero esto se da en toda clase de tendencias sexuales. En este mismo instante hay padrastros propasándose con sus hijastras. Hay profesores seduciendo a alumnas menores de edad. Hay psicólogos y psiquiatras que se acuestan con sus pacientes para "desbloquearlas" sexualmente, y encima la paciente... le paga la "sesión". Degenerados hay por todos lados... Perversos también... Y no es prohibitivo de ningún género.
Por supuesto que hay homosexuales que pueden pervertir hasta a tu hijo... Creo, y esto lo digo con poco fundamento, que deben ser los menos. Los homosexuales sufren mucho y son demasiado compasivos con su prójimo. Su discurso casi siempre es: "No quiero que Fulano sea homosexual y sufra lo que yo sufro".
Nunca olvidaré las primeras sesiones de los que pasaron por mi consultorio... Como una escena que se repetía, lloraban y manifestaban una vaga esperanza: "Ojalá no sea homosexual"...
Muchas veces unido esto a la desesperación, al rechazo de sí mismos. A veces, en contradicción con sus propias ideas religiosas inhumanas. Como esa de que Sodoma y Gomorra se destruyeron por prácticas de sodomía...
No quiero entrar en discusiones religiosas. Pero recuerdo un caso de una chica heterosexual. La pobre estaba pasando un período sola, sin pareja... Y su cura confesor le pregunta: "¿Cuántas veces te tocaste y adónde?".
Y ella me dice: "Sólo lo he hecho tres veces", cual si fuera una hazaña. ¿Y qué importa si te tocas o no te tocas? ¿Qué importa si te masturbas o no? Importan los valores éticos. El respeto por los demás y por ti mismo. Importa el amor hacia el otro.
Y recuerdo ahora a una chica lesbiana que amaba a su amiga. Y corría por ella. La chica quería suicidarse, instigada por sus padres terribles... Y encima era echada de su casa cada dos por tres. Y mi paciente corría a salvarla y darle de comer y conseguirle un lugar en donde dormir. ¡Era tan joven! ¡Y sus hermosos ojos celestes tan llenos de un amor tan puro! Unida a otras amigas de su misma condición sexual, corría para salvarle la vida a su amor... Y pese a que ella la amaba y la extrañaría en forma muy dolorosa, hacía lo posible para que su amiga se fuera a otra provincia, con parientes más comprensivos.
No le importaba alejarla de ella misma, con tal de dejar de verla sufrir... Ella la amaba con el verdadero amor. El amor libre de egoísmo. El amor más bello y más sano. Y era lesbiana.
Y también están los celosos, posesivos. Los promiscuos. Los que utilizan a los demás para sacar ventajas. También hay homosexuales de esa clase. Exactamente iguales a los heterosexuales.
Es decir, lo único importante es el ser humano. Y, hay de todo en la viña del Señor...
Quisiera que tu mirada cambiara, y aquella persona que tiene una manera de ser sexual distinta, encuentre en ti a un buen amigo. No te preocupes. No corres riesgos. No es lepra. No es contagioso. Ni es tóxico. Es un ser humano y necesita de ti. 

Características astrológicas

Signos que pueden comprender y no juzgar a los homosexuales:

Acuario: Totalmente libre y sin prejuicios.

Géminis: Con esa comprensión y respeto que tiene hacia la libertad del otro y de sí mismo.

Libra: Mi propio signo no juzga a nadie si no es justo.

Piscis: Ama a todos por igual y lo comprende todo.

Sagitario: Bastante libre y amplio en su visión de las cosas. Su regente es Júpiter, que también lo es de Piscis.

Características de la Carta Natal de un homosexual

Acuario: Lo diferente. Es importante que esté presente algo en Acuario en la Carta Natal. La persona tiene más defensas. Y puede seguir su propio ritmo. Puede ser que tenga el Sol, la Luna, el ascendente o muchos planetas en Acuario. O el Sol conjunto a Urano.

Géminis: Puede ser índice también de bisexualidad. También Sol, Luna, o ascendente, o muchos planetas.
Si no están estos signos relacionados en una Carta Natal, puede ser que la persona no lo sea del todo, y a lo largo de su vida cambie su tendencia.

 

Falta de concordancia entre planetas y signos en donde se alojan

Por ejemplo: Marte (masculino) en Cáncer (femenino) - Venus (femenino) en Aries (masculino).

Ejemplo: En un actor que admiro mucho se da lo siguiente: Es de Libra. Y Libra, aunque sea masculino, representa lo femenino, pues está regido por Venus. Su ascendente está en Acuario. Lo cual es una gran suerte... Este ascendente lo hace ser una persona brillante y de un carácter con el cual no le interesa para nada lo que piensen o digan de él. La fuerza de Acuario está de su lado...
Todos los planetas en esta carta natal no concuerdan en el género, en el signo en donde son inquilinos.

Artistas y homosexualidad

Es conocida la unión entre el artista y la homosexualidad, o la bisexualidad.
Lo bueno es que en su grupo de referencia, no tienen críticas ni desdenes. A los artistas no les molesta que sus compañeros sean homosexuales. La forma de ser del artista es amplia y profunda.
Termino esta nota con una anécdota personal:
Hace mucho, mucho tiempo, yo seguía la carrera de Letras. Y las chicas comentábamos sonrientes: "En esta Facultad no hay hombres". El porcentaje de compañeros de la carrera de sexo masculino, ya era escaso de por sí. Pero además, era muy alto el porcentaje de homosexuales masculinos.
"En esta Facultad no hay hombres", decíamos pensando, sin prejuicios, en nuestros compañeros. "Pero qué dulces y comprensivos son". "Qué pena, qué desperdicio", decíamos mientras contemplábamos a una pareja de muchachos, tranquilamente mirándose a los ojos, con amor.
Los de Letras, por lo general, éramos escritores o pretendíamos serlo. Por lo que ni se nos hubiera ocurrido criticar a nadie. Los escritores somos de alguna manera "artistas". Sagitario tiene que ver con escritores, y ya dije que su mente es demasiado amplia para caer en prejuicios idiotas...
Lo que sí, siempre me quedé con una duda: Jorge era todo un caballero. Un poco amanerado. Pero se pasaba coqueteándome de una manera muy divertida, que es propia de un hombre que gusta de una mujer...
Pero, de todo hay en el mundo... Y hasta un homosexual puede gustar de una mujer medio rara y totalmente extravagante como yo.
Sinceramente, me encantan los hombres. Pero mi ascendente está en Acuario, y todo lo diferente y raro es mi pasión.
Bueno... Libra, como dije, es un signo femenino. Y no sólo tengo mi Sol allí, sino cuatro planetas en total.
Pero cuando era una niña, me molestaba eso de quedarse quieta como una "señorita". Me parecía totalmente aburrido. Me gustaba correr y jugar a la pelota con los varones. Eso sí, a su vez, fantaseaba cuentos de besos y mimos con los mismos... Mientras los "malditos" tiraban tan alta la pelota, que yo andaba corriendo de acá para allá, con una rabia bárbara... Con lo cual, riéndose, me decían: "Lo que pasa es que eres una nena, y los varones somos superiores".